Hoy se aprueba el texto de la reforma del mercado de trabajo por el gobierno, siempre que consiga los apoyos necesarios para ello. Antes de conocerse el texto ya nos han convocado a una Huega General los dos sindicatos que manejan el “chiringuito” de la representación sindical en este país.
Siempre he sido contrario a las huelgas, y mucho más de las generales. No hice la que le montaron a Felipe González, día que me fui, y volví, a trabajar andando recorriendome todo Madrid de punta a punta. Tampoco secundé la que le hicieron a José María Aznar y tampoco voy a secundar la del 29 de Septiembre. Y con esto no digo que el señor que ocupa en estos momentos la Moncloa, y todos sus ministros, no se merezcan eso y más, por reaccionar muy tarde (y mal) ante los inicios de los problemas (Financiero, inmobiliario, paro, deuda, déficit, …), e internar convencernos de que eran problemas de fuera de nuestras fronteras y que no nos influiría.
UGT y CCOO (ni ningún otro sindicato) no son mis representantes, ni les he dado mi voto para que en mi nombre negocien mi futuro laboral, todas las negociaciones e intentado siempre yo personalmente. He visto como el ser perteneciente a un comité de empresa de estos sindicatos es la mejor forma de que te paguen por nada, salvo negociar sus propias condiciones de representación, que cada año, convenio tras convenio, aumentaban exponecialmente. He visto como estos representantes se han encargado de desprestigiar e intentar absorber representaciones sindicales Libres. También he visto como cuando personas que lo necesitaban han acudido a ellos sin estar afiliados les han rechazado, siendo como es, que cobran del estado y por tanto de TODOS.
Durante estos últimos años, han sido cómplices junto con la Patronal (que tampoco son unos benditos) y el Gobierno de la situación en la que nos encontramos, y no han dicho ni pío mientras chupaban de la Teta del estado.
Han perdido dos años de destrucción continuo de empleos donde podía habernos demostrado que sirven para algo y que les preocupan verdaderamente TODOS los trabajadores. Le han permitido al Ministro de Fomento, cargarse por decreto, el convenio colectivo de controladores aéreos, que por supuesto ellos no habían firmado, pero si el sindicato mayoritario en ese sector. Convenio bien negociado, que para variar, favorecía ( a lo mejor en demasía) a los trabajadores frente a su patronal AENA. Lo único que les he oído decir “que ese paso podía ser peligroso” y claro que lo ha sido, han abierto la vía para que la patronal haga y deshaga a su voluntad. Y ahora que van a tocar convenios firmados por ellos, nos llaman a la huelga general, pero como quieren irse de vacaciones tranquilos, para septiembre, como los exámenes de recuperación.
Son anacrónicos, siguen pensando como sindicatos de clase (cuando la sociedad si ha evolucionado) pensando que el empresario (ahora se les llama emprendedores) es siempre el “malo de la película” por querer ganar dinero, sin darse cuenta de que ese es el principal objetivo de montar una empresa. No han sido capaces de convencer, que el asalariado es un capital de la empresa, como lo es una máquina, y que si se le cuida hace que el objetivo se cumpla con más efectividad. Y que invertir en capital humano es lo mejor que puede hacer. Pienso que aún esto no les entra en su cabeza llena de banderas, con hoces y martillos, símbolos de otros tiempos. Un empresario, perdón Emprendedor, que cierra una empresa deja de ganar dinero, por lo que creo que no le interesa cerrarla.
Sinceramente, le cerraba el chiringo, y con el dinero de sus inmuebles, pagaría para la creación de empresas única forma conocida de acabar con el desempleo.
El 29 de Septiembre que no cuenten conmigo. Y si encuentro piquetes “informativos” ya veré lo que hago.
Saludos
PD: Juro que cuando me puse a escribirlo, tenía la intención de que el post fuese pequeño, pero me ha salido un verdadero ladrillo.













