Hoy es uno de esos días que me siento que soy un bicho raro.
Hoy, a todo bombo y platillo, Apple presenta su nuevo producto, teóricamente es secreto pero en los últimos días en las Redes Sociales no se habla de otra cosa que de la nueva iTablet. El personal ya esta preparando la VISA para darle un tiento y ser el primero en tenerla y así ser la envidia del resto y mostrar en su blog las “virtudes” de su nueva adquisición. Pero me siento raro, no porque no hable de ello (ni se ni quiero), sino porque a mi, personalmente me importa un pimiento y esta haciendo que ya ni lea los twits.
Sigo usando un PC con Windows XP con “solo” 1 Mb de memoria, un monitor CRT de 19″, un teléfono Nokia que además utilizo para escuchar música. Desde hace meses me he planteado ampliar la memoria y cambiar de monitor. Pero, aunque siempre se me pasa por la cabeza, nunca me he planteado seriamente el comprarme un producto de Apple.
En una época donde se defiende el Software libre y la globalidad de que todos los periféricos sirvan para cualquier máquina, va la empresa de la Manzana y crea todo un universo de cacharros ixxxxx que a no ser que los desbloquees, tienes que pasar por caja (Apple Store) para cualquier cosa. Y además sus propietarios están contentos.
Entiendo que el diseño de sus MacBooks , iMacs, iPhone o iLoQueSea sea de lo mejor que se puede encontrar en el mercado, salvando a lo mejor a Bang & Olufsen, y que el MacOS es un sistema rápido, estable y seguro. Pero como no va a ser así, si Apple filtra todo lo que se puede instalar en sus máquinas.
Además a Apple, tiene bula y se le permiten cosas que al resto de fabricantes los hubieran defenestrado, y como muestra un botón. A los primeros iPaq (que aunque lleven la “i” delante no es un iXxxxx) los echaban por tierra porque la batería duraba dos días. En el iPhone, date por contento si te dura uno y pocos son los que levantan la voz. Al mismísimo IBM se le defenestró a su sistema “Personal System” por la utilización de un bus de datos exclusivo que no permitía la utilización de tarjetas de expansión compatibles con los PC de la época. Sinceramente no entiendo este cambio en la sociedad o esta permisividad.
Contagiados por esta “moda” los fabricantes de coches, cámaras de fotos, juegos y demás, realizan aplicaciones y periféricos exclusivos para conectarse con el iPhone, abandonando completamente otras plataformas, con lo que están ayudando a engordar, mas si cabe, este “endiosamiento”.
Creo que nos estamos volviendo locos y que la sociedad cambia dioses tradicionales por reyes del marketing.